Imagen Mario Becerra, hijo del líder de la barra disidente, tras recibir una brutal paliza durante los graves incidentes. |
Esta vez los incidentes no se produjeron entre barras rivales, el fútbol argentino está tan enfermo que una vez más las dramáticas escenas que se pudieron ver durante los instantes previos al encuentro derivaron de un enfrentamiento entre facciones diferentes de la barra de Quilmes.
La violencia domina por completo la escena futbolística en Argentina. Los hinchas visitantes dejaron de ir a los estadios ya hace tiempo, pero igual las imágenes de brutales disputas se repiten fin de semana, tras fin de semana. El duelo entre Quilmes y All Boys, también tuvo su capítulo en esta bendita película.
En la popular "Indio Gómez", del estadio Centenario, dos facciones de la Barra del "Cervecero", como se conoce al equipo de la ciudad de Quilmes, a pocos kilómetros de Buenos Aires, tuvieron una brutal disputa que devolvió imágenes que impactan. Con la intención de apoderarse del negocio que significa comandar el centro de la tribuna, se cruzaron feo en la previa del partido y dejaron la popular baja totalmente vacía. Varios simpatizantes que estaban ubicados en la parte alta de la popular, señalaron que vieron ingresar a los barras con cuchillos. El nivel de violencia llegó a tal punto que varios "hinchas" estuvieron golpeando durante varios minutos a otro (se trataría de Mario Becerra hijo del ex líder de la Barra, "Dedo") que yacía en el piso totalmente inconsciente. Allí fue apuñalado y su estado es grave. ¿La Policía? como siempre llegó tarde al lugar de los hechos. La batalla siguió afuera y confirmaron que hay ocho heridos, entre ellos uno apuñalado. De ese total, tres son policías.
La mayoría de los heridos fueron trasladados al hospital Isidoro Iriarte, de Quilmes. Mientras que la Policía tendría a tres violentos detenidos.
¿De dónde vienen estos hechos? La disputa tiene su origen desde hace varios años atrás y esta es una escena más de otras tantas que se sucedieron en los últimos meses. La popular, actualmente, está manejada por la facción que responde al actualmente detenido Ramiro Bustamente y está enfrentada con el grupo que antes comandaba el centro de la "Indio Gómez", liderada por "Dedo" Becerra, quien pretende volver a adueñarse de dicho sector, según informa la prensa argentina.
Durante la temporada pasada, la violencia llegó a su escala máxima. En abril del 2013, el grupo que actualmente es el que manda dentro de la tribuna fue a buscar al 'antiguo' jefe para, presuntamente, exigirle que le entregue el dinero que se consigue por los puestos ambulantes que están ubicados en la estación de la Ciudad. En el lavadero de la familia Becerra, la discusión levantó su tono e incluyó balazos, puñaladas y dejó dos heridos.
La respuesta no se hizo esperar y, unos días después, mientras un grupo de la Barra "oficial" estaba aguardando para salir en los micros rumbo al campo de River Plate, el Monumental en la subida de la autopista, un auto y una moto, supuestamente ligado al grupo de 'Dedo', aparecieron en el lugar y comenzaron a disparar contra los 'hinchas caracterizados'. ¿El saldo? Cinco heridos, varios de ellos en estado grave.
En el lugar en el que se construyeron un montón de escalones pensados
para albergar la pasión, corre sangre, que derrama entre los golpes de
las dos facciones de la barra de Quilmes en forma de barbarie violenta.
Otra vez, la ya habitual modalidad de guerra interna en la tribuna de un
club desató una pelea feroz que arrojó ocho heridos y (como siempre,
solamente) tres detenidos. La historia de un enfrentamiento entre de dos
familias al mando de sendos grupos mafiosos puso en jaque al hincha
cervecero, que vio como la impunidad se paseaba por el terreno del
estadio Centenario. ¿O usted piensa que alguno de los protagonistas de
ayer será condenado?.
Si bien finalmente hubo tres detenidos, la actitud de la policía fue muy pasiva en la tribuna local, donde entre otros hechos violentos tuvo lugar una feroz y sostenida golpiza por parte de al menos diez hombres contra un hincha caído.
En el informe policial hay puntualidad, ya que el comienzo de la batalla fue cronometrado exactamente a las 19.00. La barra oficial, liderada por Ramiro Bustamante (hoy preso), ingresó a la popular con el dato de que allí aguardaba la barra disidente, referenciada en Osvaldo “Dedo” Becerra. De un lado y del otro se sabía que lo siguiente era la guerra. Por eso, durante unos breves momentos, la barra de Bustamante se agrupó sobre una esquina de la tribuna y declaró las intenciones: “Esta es la barra de Quilmes, se la aguanta de verdad, y si alguno tiene dudas, que nos vengan a buscar”.
Los dos grupos se enfrentaron con trompadas, caños y cuchillos. Incluso, usaron los palos de las banderas y los bombos para agredirse. Varios de los barras fueron golpeados brutalmente y las imágenes del terror ilustraron a algunos de ellos siendo impactados en el piso por medio de patadas. Se tiraron hasta con un cajón de cerveza. Mientras tanto, los efectivos policiales permanecían afuera del estadio. Pero había más...
Luego de la
pelea en la popular, y mientras se trataba de socorrer a los heridos,
los barras chocaron con la Policía en su intento por escapar del
estadio. Y continuaron las corridas por la avenida Vicente López.
Si bien finalmente hubo tres detenidos, la actitud de la policía fue muy pasiva en la tribuna local, donde entre otros hechos violentos tuvo lugar una feroz y sostenida golpiza por parte de al menos diez hombres contra un hincha caído.
En el informe policial hay puntualidad, ya que el comienzo de la batalla fue cronometrado exactamente a las 19.00. La barra oficial, liderada por Ramiro Bustamante (hoy preso), ingresó a la popular con el dato de que allí aguardaba la barra disidente, referenciada en Osvaldo “Dedo” Becerra. De un lado y del otro se sabía que lo siguiente era la guerra. Por eso, durante unos breves momentos, la barra de Bustamante se agrupó sobre una esquina de la tribuna y declaró las intenciones: “Esta es la barra de Quilmes, se la aguanta de verdad, y si alguno tiene dudas, que nos vengan a buscar”.
Los dos grupos se enfrentaron con trompadas, caños y cuchillos. Incluso, usaron los palos de las banderas y los bombos para agredirse. Varios de los barras fueron golpeados brutalmente y las imágenes del terror ilustraron a algunos de ellos siendo impactados en el piso por medio de patadas. Se tiraron hasta con un cajón de cerveza. Mientras tanto, los efectivos policiales permanecían afuera del estadio. Pero había más...
Mario Becerra yace inconsciente en el suelo. |
Como consecuencia de esa reyerta, que se extendió por casi 10
minutos, un individuo, herido de arma blanca, fue derivado de inmediato
a un hospital cercano. Posteriormente otras dos personas fueron
conducidas al centro asistencial, en sendas ambulancias. Luego de la batalla, hubo fútbol, pero muchos hinchas se fueron sin siquiera
mirar el encuentro, con el temor de que se reprodujeran los enfrentamientos. Todavía se
llevaban en camilla a varios hombres golpeados cuando comenzó el partido. Pero el show debía
continuar, claro. Increíble.
Hoy una fuente del centro donde estaban internados los heridos informó que tres de ellos habían abandonado el mismo sin la autorización de los médicos. "Tres de los heridos se fueron del hospital sin el alta médica", reveló esta mañana el doctor Gustavo Wahnschaffe, director del hospital Iriarte, al que fueron trasladado los barras de Quilmes heridos en la batalla campal previa al partido ante All Boys. El médico confirmó, además, que "hay un paciente internado y esposado", en referencia a Mario Becerra, uno de los líderes de la facción disidente, quien permanece en coma inducido, tras sufrir una perforación del pulmón de una puñalada.
Según publica el diario argentino Clarín, "La sangrienta interna de la barra de Quilmes involucra a dos familias. Por un lado, la facción oficial, de “Los Bustamante” , liderados por Martín, que está preso. Por el otro, la disidente, de “Los Becerra” , encabezados por Osvaldo, apodado “Dedo” . En el medio, un gran negocio por el manejo de la tribuna y una cadena de ingresos económicos que recorre a la ciudad de Quilmes".
Hoy una fuente del centro donde estaban internados los heridos informó que tres de ellos habían abandonado el mismo sin la autorización de los médicos. "Tres de los heridos se fueron del hospital sin el alta médica", reveló esta mañana el doctor Gustavo Wahnschaffe, director del hospital Iriarte, al que fueron trasladado los barras de Quilmes heridos en la batalla campal previa al partido ante All Boys. El médico confirmó, además, que "hay un paciente internado y esposado", en referencia a Mario Becerra, uno de los líderes de la facción disidente, quien permanece en coma inducido, tras sufrir una perforación del pulmón de una puñalada.
Según publica el diario argentino Clarín, "La sangrienta interna de la barra de Quilmes involucra a dos familias. Por un lado, la facción oficial, de “Los Bustamante” , liderados por Martín, que está preso. Por el otro, la disidente, de “Los Becerra” , encabezados por Osvaldo, apodado “Dedo” . En el medio, un gran negocio por el manejo de la tribuna y una cadena de ingresos económicos que recorre a la ciudad de Quilmes".
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