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viernes, 18 de enero de 2013

Vicente Yangüez, 'El Chano', una historia de superación

Esta no es una historia cualquiera, es una más de esas que pasan desapercibidas generalmente pero de las que representan un ejemplo de vida, de lucha, capacidad de sacrificio y sobretodo de esperanza en el futuro.
El día 13 de julio del 2012, Vicente Yangüez 'El Chano' -en la plaza de toros de Ávila- sufrió la rotura de la vértebra L1 a consecuencia de la cogida que le propinó el último novillo del festejo, cuando trataba de clavarle un par de banderillas. En aquel mismo instante supo que su vida cambiaría para siempre cuando sintió que sus piernas parecían desprenderse de su cuerpo y que, a sus 40 años, tendría que adaptarse a un nuevo inicio y olvidar sus tardes de gloria, los aplausos y los premios.
El propio Vicente declaró tras el accidente "Me ha roto la vértebra L1 y me ha aplastado la médula. Mal arreglo tiene esto. La semana que viene me van hacer una operación muy gorda, con placas y demás, pero bien no voy a quedar. A partir de ahora tengo que ser realista. No voy a poder torear más pero si voy a poder luchar para sacar a mi familia hacia adelante”, según publicaba El Mundo el sábado 14 de julio.
Tras semanas de rehabilitación, de lucha contra el dolor, de aferrarse a un rayo de esperanza para volver a caminar, percibió la realidad: su día a día estaría ligado a una silla de ruedas. Pero esto no hundió a Vicente ni a su familia, compañera inseparable desde el accidente, y así -tras una larga recuperación en el Centro de Parapléjicos de Toledo- se marcó nuevos objetivos en su vida. Dado que el deporte y el entrenamiento ya formaban parte de sus actividades cotidianas se aferró a la práctica deportiva como terapia y fuente de motivación para su nueva situación.
El día 31 de diciembre del pasado año iniciaba su nueva aventura como atleta con un claro objetivo y una fecha marcada en el calendario: 2016. Así, a pesar del poco entrenamiento a sus espaldas, compitió en la  San Silvestre Toledana, donde tuvo que hacer frente a las durísimas cuestas de esa impresionante ciudad.
Necesitaba hacer algo que me llenara realmente. No podía quedarme en casa lamentándome las 24 horas, así que decidí marcarme un objetivo: estar en los Juegos Paralímpicos de Brasil 2016”, declaraba a ZoomNews posteriormente.
A partir de ese día ha participado en otras pruebas populares -en Humanes y el Trofeo París que se disputó en el Parque Lineal del Manzanares en Madrid- y ahora tiene como objetivo correr el maratón de Madrid y envía un mensaje a los organizadores "espero que me permitan participar". Para prepararse correrá alguna media maratón -posiblemente la de Getafe y Madrid- con la confianza de que no vuelva a sucederle como en la clásica San Silvestre Vallecana donde -tras haber competido más de veinte años- no le permitieron competir por estar en una silla de ruedas. El deportista madrileño explica: "Me puse en contacto con la organización para decirles que me gustaría correrla. Les pedí que me dejaran participar saliendo un poco delante que el resto de runners ya que voy más rápido que ellos  Días después, la organización me contestó diciéndome que no era posible porque era peligroso. No entiendo a qué se refieren con peligroso. Me sentí decepcionado porque he corrido muchísimas veces esa carrera llegando a participar, en una ocasión, en la prueba internacional en la que conseguí un tiempo de 35:40”.
Vicente Yangüez se levanta todos los días con la mente puesta en Rio de Janeiro 2016. Como dice Alberto Vargas en ZoomNews, "esa carrera la empezó a ganar en el momento en el que decidió afrontar su día a día con una sonrisa".
Los Juegos Paralímpicos de Brasil 2016 en la modalidad de "handbike" esperan a este luchador incansable.
Le deseamos mucha suerte a este atleta de Parla.

Vicente Yangüez ‘El Chano’, una historia de superación

España, un camino entre la opacidad y las sombras

Cada día que pasa salen a la luz -pese al desesperado intento de mantenerlos en las sombras o generar dudas respectos a los mismos- nuevos casos de corrupción en la clase política española. En un país donde año tras año se alimentan y reproducen los casos de actuaciones poco transparentes de políticos a todos los niveles, la desesperanza, la indiferencia y la indignación silenciosa están tomando cuenta de los ciudadanos sin importar su ideología o tendencia política. El comentario de la calle -que al parecer no llega a los políticos- es "son todos iguales" o "son todos unos corruptos".
La indiferencia frente a los niveles de corrupción que asolan el país -ante la pasividad de políticos y ciudadanos- es el gran peligro de cara al futuro del mismo. Como escribe hoy en el diario El País, Fernando Vallespín "... ya no nos quedan palabras a través de las cuales manifestar nuestra perplejidad e indignación ante la proliferación de tantos casos de corrupción, ante el espectáculo de una información política en la que cada día desayunamos con nuevos asuntos de políticos que se valen o se han valido de sus cargos para el beneficio económico propio o de su partido".
En el blog Economy Weblog podemos leer: "Cada día que pasa los medios de comunicación se encargan de sacar a la luz nuevos casos de corrupción en España". "¿Es España un país corrupto? ¿Está generalizada  la corrupción entre la clase política y empresarial?." Cualquiera que lea los diferentes medios de comunicación existentes en el país diría, sin dudarlo: la clase política y empresarial española es absolutamente corrupta. Pero la verdad es que, aunque el país necesita un baño de ética, una catarsis -entre los antiguos griegos, purificación ritual de personas o cosas afectadas de alguna impureza- comportamental que consiga devolver paulatinamente la esperanza del pueblo español en su clase dirigente, no podemos decir que sean todos iguales. Afortunadamente, aún no.
Actitudes como las de la sra. Cospedal -secretaria general del PP- pidiendo la dimisión del sr. Durán i Lleida por el caso Pallarols -en lo que estoy absolutamente de acuerdo- pero rechazando tajantemente la suya por el caso Bárcenas -ex tesorero del PP con cuentas millonarias en el exterior de dudosa procedencia, así como responsable de los supuestos pagos en dinero negro (según publica El Mundo) durante años a la cúpula del PP-, los supuestos actos de corrupción de la familia Pujol Ferrusola en Cataluña, el caso Pokemon -que afecta al alcalde de Santiago de Compostela, Ángel Currás (PP), y otra treintena de personas por tráfico de influencias-, el caso Mercurio -que envuelve al alcalde socialista de Sabadell y otros políticos- y un largo etcétera -más de 200 políticos están implicados en diferentes casos de corrupción en España- sólo hacen que agudizar la crisis de ética y moralidad de la clase política y empresarial española.
La corrupción en España se ha convertido en el cuarto motivo de preocupación -por importancia- para los ciudadanos españoles. Al mismo tiempo, la organización Transparencia Internacional -una organización no gubernamental con sede en Berlín- ha situado al país en la trigésima posición, con una nota de 65, a nivel de trasparencia -en 2004 estaba situada en el puesto 23, con 71 puntos-. Desde entonces se ha ido perdiendo puestos. Es decir, cada año que ha pasado, desde el 2004, España se ha vuelto cada vez más corrupta. Los siguientes son los países que encabezan el ranking de transparencia: Nueva Zelanda (90), Dinamarca (90), Finlandia (90), Suecia (88), Singapur (87), Suiza (86), Australia (85), Noruega (85) y Holanda (84). Evidentemente existen países más corruptos -tenemos 144 que la precenden- pero también hay que tener en cuenta que España está considerada como la décima potencia económica mundial.
El eurodiputado y exministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, en una entrevista recogida por Europa Press, afirmaba ayer "la crisis no está sólo en la política" sino que es "total" y antes los numerosos casos de corrupción política se ha preguntado: "¿Hasta qué punto hemos perdido el norte?".
Aunque no lo muestre en la calle, aunque no actúe con violencia, aunque permanezca en silencio, aunque se resigne a los hechos, aunque... el pueblo español está deseando alzar su voz y gritar -desde su actual impotencia ante la situación- ¡BASTA YA DE CORRUPCION!

jueves, 17 de enero de 2013

Mali, el conflicto en el país abraza Argelia

Tras el secuestro, ayer, de trabajadores argelinos y extranjeros en un planta de gas en Argelia, por miembros de un grupo ligado a Al Qaeda (ataque que, según fuentes argelinas, fue liderado por un veterano yihadista y contrabandista entrenado en Afganistán), eran de esperar reacciones por parte de Argelia y de la comunidad internacional. Este grave incidente ocurrió justo cuando las tropas terrestres de Francia en Mali lanzaban su primera ofensiva, después de seis días de ataques aéreos.
El secuestro de los trabajadores, de al menos 13 nacionalidades diferentes, de una manera indirecta estaba afectando a los 13 países de origen de estos trabajadores desplazados al país, lo que implicaba una internacionalización de los efectos del conflicto.
Tras el secuestro, los secuestradores emitieron un comunicado en el que, entre otras cosas, emitían una condena al Gobierno laico de Argelia por "traicionar" a sus predecesores en la sangrienta guerra anticolonialista contra Francia, en la década de los 50 e inicio de los 60 del siglo pasado, y permitir que los aviones de guerra franceses sobrevuelen su territorio rumbo a Mali en la actualidad.
Las consecuencias de la toma de rehenes por parte del grupo yihadista no se han hecho esperar y hace unas pocas horas el ejército argelino lanzó un ataque militar a las instalaciones donde se encontraban retenidos los trabajadores, con el objetivo de poner fin a este secuestro masivo de empleados.
Los detalles de la operación son aún muy confusos y las últimas informaciones están reduciendo el número de víctimas respecto a las originalmente anunciadas por los secuestradores. Según transmite la agencia Reuters desde Argel -capital de Argelia-, citando una fuente propia, veinticinco extranjeros escaparon y seis murieron  durante la operación lanzada por las fuerzas argelinas para liberar a los rehenes. Ya podemos confirmar, sin temor a equivocarnos, que nos encontramos en medio de la mayor crisis internacional de rehenes registrada en varias décadas. En el mismo comunicado la agencia informa que ocho yihadistas perecieron en la operación de rescate.
En estos momentos las declaraciones de todas las partes implicadas son contradictorias y sólo en las próximas horas podremos tener confirmación de víctimas y rehenes liberados en el asalto a la planta de gas del desierto.
Por otra parte, el grupo afín a Al Qaeda ha dicho a la agencia mauritana Ani que aún mantiene a siete occidentales cautivos: tres belgas, dos estadounidenses, un británico y un japonés, según informaba El País en su edición digital de esta tarde. La agencia -oficial- argelina APS, aseguraba hace unas horas que al menos cuatro occidentales (dos británicos, un keniata y un francés) y otros 600 trabajadores de la planta habían sido liberados por el ejército argelino. Durante el combate -según algunas fuentes- entre las tropas argelinas y los miembros del grupo yihadista, que estaba en posesión de los rehenes, 25 de éstos, todos extranjeros, consiguieron huir de sus captores.
Sin embargo, la agencia ANI y la cadena de televisión qatarí Al Jazeera reportaron que 34 rehenes y 15 captores perdieron la vida cuando fuerzas del Gobierno dispararon a bordo de helicópteros mientras los secuestradores intentaban trasladar a sus prisioneros, en diferentes vehículos, a otro emplazamiento.
El Ejército argelino ha bombardeado desde el aire con helicópteros al menos un vehículo en el que los yihadistas pretendían trasladar a los cautivos a "un lugar más seguro", según explicaron a la agencia mauritana con la que han estado en contacto desde que empezó el secuestro.
Gran Bretaña y Noruega, cuyas firmas petroleras BP y Statoil operan conjuntamente en la planta con la petrolera estatal argelina Sonatrach, dijeron que habían sido informados por las autoridades argelinas de que una operación militar estaba en marcha, pero no brindaron más detalles. Sin embargo, las declaraciones de un portavoz de Exteriores británicos indican que su Primer Ministro, David Cameron, no fue informado con antelación acerca del mismo: "Los argelinos son conscientes de que hubiéramos preferido ser avisados con antelación".
El asalto a la planta con la toma de rehenes por parte de los yihadistas y la posterior intervención de las tropas argelinas -con el desenlace que ya conocemos- ha incrementado la tensión en la zona y ha puesto en alerta los Gobiernos occidentales, que hasta ahora estaban de perfil en la crisis maliense.
Por el momento diversas empresas extranjeras, entre ellas la española CEPSA, que explotan instalaciones gasísticas o petroleras en el país, ya han anunciado el inmediato inicio de un proceso de evacuación de su personal extranjero.
"El conflicto en Mali conlleva enormes riesgos de cara al futuro. La sociedad no es consciente de la gravedad de la situación", opina Dolores Algora Weber, especialista en los estudios del mundo árabe islámico y en temas de seguridad y defensa internacional.
Por su parte, Justo Lacunza Balda, islamólogo y rector del Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos de Roma, admite -para 20minutos.es- "no es posible presagiar si el conflicto bélico puede dilatarse en el tiempo. Pero hay muchos posibilidades de que esto se convierta en el 'Afganistán negro'. La ONU debe llevar adelante una actuación integral, para no correr riesgo en ese país donde decenas de organizaciones militares no han conseguido preservar la paz".
Varios paises, aliados de Francia, miraron con escepticismo la aventura iniciada por este País en Mali, que ahora ha dejado de ser exclusivamente suya. Los secuestros indiscriminados que perpetró Al Qaeda en la planta gasística de Amenas extienden necesariamente el conflicto a los países con trabajadores secuestrados.
Una nueva bomba de relojería puede estar activándose en el escenario internacional, y la misma se encuentra muy cerca de las fronteras de España y Europa, dado que esa organización extremista islámica está presente en muchos países de la región y constituye una línea de pólvora irregular e inesperada

Guerra en Mali, ¿Francia entra en una ratonera?

Los primeros enfrentamientos terrestres entre tropas francesas y los islamistas se iniciaron ayer cuando las primeras intentaron entrar en la ciudad de Diabaly, ubicada a 350 kilómetros al norte de la capital, Bamako, con el objetivo de controlarla, según han informado fuentes francesas y malienses a la cadena británica BBC. Por su parte, el comandante en jefe francés, Almirante Edouard Guillaud, anunció por la cadena TV Europe 1, el inicio del despliegue terrestre de las tropas francesas y los enfrentamientos con las tropas islamistas. Este paso en frente en el conflicto se ha debido a la imposibilidad del ejército de Mali de desalojar a los grupos islámicos del Norte del país, pese a los seis días de operaciones aéreas francesas.

Algunos analistas consideran que "Francia se ha metido en una ratonera, de la que será muy difícil salir". En ese sentido, la escritora y analista Conchetta Dellavernia opina que Francia ha caído en "una trampa", en su búsqueda de lograr desviar la atención de sus problemas internos.
La misma continúa diciendo: “Vamos a ver una repetición de Afganistán para lo que se refiere a los países europeos, concretamente Francia y va a ser una guerra muy larga”. Para esta escritora y analista “son muchos los grupos islamistas que allí confluyen, entonces va a ser una trampa muy grande no solo para Francia, porque EE.UU. también ha prestado apoyo logístico”. En su opinión, la crisis económica que está azotando a Europa y EE.UU. es la principal razón para "trasladar todos los problemas a Mali y de esta manera ocultar no solo lo económico, sinó que la política parte de su objetivo estratégico que es trasladar el estado de malestar que tiene Francia ahora mismo a Mali con una nueva guerra, como lo hace EE.UU".
La creciente presencia de miembros de al-Qaeda y otros grupos yihadistas en Malí provocó, meses atrás, que el gobierno de Barack Obama declarase que no podía aceptar "nuevos santuarios terroristas" y prometiera apoyar los esfuerzos franceses y africanos para restaurar la seguridad.
Sin embargo, después de casi un año de iniciados los desordenes y conflictos en esa nación de África Occidental, Washington aún mantiene distancia con respecto al mismo.
Para el diario estadounidense The NYT "la avalancha de acontecimientos ha ocultado el hecho de que los funcionarios en Washington todavía tienen sólo un conocimiento impresionista de los grupos militantes que han establecido un refugio seguro en Mali, y están divididos sobre si algunos de estos grupos aún representan una amenaza real para los Estados Unidos". Para ese conocido periódico, la intervención en junio del año pasado ante el Congreso del país de Johnnie Carson, secretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos, restó importancia a la amenaza terrorista a los Estados Unidos por parte de Mali, diciendo que las operaciones de Al Qaeda en ese país "no han demostrado la capacidad de amenazar los intereses estadounidenses fuera de Occidente o el norte de África, y tampoco han amenazado con atacar el territorio de los EE.UU".
Por otra parte, cuando le preguntaron al general Carter F. Ham, el máximo comandante estadounidense en África, si los combatientes de Al Qaeda en el Magreb Islámico plantean esa amenaza inminente, respondió:  "Probablemente no". Para añadir a continuación, que esos grupos que se suscriben a la ideología de Al Qaeda  han dicho que su intención es atacar a los occidentales en Europa y, "si pueden, de regreso a Estados Unidos". 
La ambivalencia refleja varios factores, el más importante el deseo del gobierno de Estados Unidos de evitar verse arrastrado a una guerra más en un desolado y empobrecido país musulmán.
Eso deja a Estados Unidos con la esperanza de que Francia haga el trabajo duro en la zona mientras ellos se limitan a realizar ataques aéreos no tripulados contra miembros de la rama regional de Al-Qaeda.
Sin embargo, los acontecimientos sucedidos ayer en Argelia -con el secuestro de 40 trabajadores extranjeros y unos 150 argelinos en una planta gasística de la localidad argelina de In Amenas- en pleno desierto del Sáhara, pueden cambiar significativamente el curso de los acontecimientos. Así, el secretario de Defensa del gobierno Obama y ex director de la CIA, Leon E. Panetta, dejó claro ayer que consideraba al grupo un serio peligro. "Esta es una operación de Al Qaeda", dijo a los periodistas durante un viaje a Italia "y es por esa razón por la que siempre hemos estado preocupados por su presencia en Mali, ya que utilizarían el país como base de operaciones para hacer exactamente lo ocurrido en Argelia".
Un día después del suceso, los datos aún son confusos sobre el número de personas secuestradas y sus nacionalidades.
El canal Al Shoroun, citado por la noruega RNK, aseguró que 30 trabajadores habían logrado escapar del ataque, entre ellos 17 extranjeros y 13 argelinos.
Un portavoz de los yihadistas ha asegurado a la agencia mauritana ANI que habían instalado explosivos alrededor de la planta y exigió la retirada del ejército para negociar, al mismo tiempo que amenazaba con hacer volar las instalaciones. Mientras, en una entrevista telefónica para la televisión francesa France 24, uno de los rehenes, en la noche de ayer miércoles, informó que los secuestradores islamistas habían obligado a algunos de los trabajadores secuestrados a llevar cinturones cargados de explosivos. Esta información no ha podido ser confirmada, así que según la propia emisora el secuestrado entrevistado podría haber sido obligado a efectuarlas en ese sentido.
Este acto puede significar el inicio de una importante escalada en la intensidad de la guerra, así como un incremento en la participación activa de países en el mismo. La evolución y desarrollo de este gravísimo incidente en las próximas horas puede marcar las políticas de diferentes países en relación al conflicto francés en Mali. 

miércoles, 16 de enero de 2013

Mujeres, marcadas desde el nacimiento (II)


World Economic Forum (Foro Económico Mundial) publicó a finales del pasado año un interesante estudio con el título: The Global Gender Gap Report 2012 (Informe Global sobre las Diferencias de Género 2012),  con datos de un total de 135 países -que concentran el 90% de la población mundial- a través de 14 indicadores para conocer las condiciones de igualdad para las mujeres en estos países.
A principios del mismo año el periódico británico The Independent, bajo el título: Revealed: The best and worst places to be a woman (Los mejores y peores lugares para ser mujer), publicó un interesante reportaje firmado por varios articulistas sobre el mismo tema en la víspera del Día Internacional de la Mujer.
En el mismo compuso una lista de los países donde vive mejor una mujer. Esta lista fue elaborada sobre datos relativos a los derechos de la mujer, la calidad de la sanidad pública, el acceso a la educación, la oportunidad de hacer la carrera y además, la participación de las mujeres en la vida política, cultural y social del país. 
La lista estaba encabezada por Islandia. En este país las mujeres -casi al mismo nivel que los hombres-  gozan de todo un amplio espectro de oportunidades para hacer carrera en las empresas, la política y en la esfera cultural de la vida social. En el otro extremo de la lista -o sea en el furgón de cola- se encuentra, el país árabe Yemen, donde las mujeres no tienen casi ningún derecho -muy interesante el libro "El coche de Intisar" de Pedro Riera basado en entrevistas a mujeres yemeníes- y cuya situación es peor -un año después- que antes de la sublevación contra el presidente Ali Abdullah Saleh (renunció al cargo el 27 de febrero de 2012) producto de la crisis humanitaria que asola el país, según informa la ONG Oxfam Internacional. Para dicha organización "la situación de cuatro de cada cinco mujeres en el país se ha deteriorado durante el último año". El informe, que ofrece una perspectiva negativa del futuro de las mujeres en el país, continúa diciendo "Aunque la transición a la democracia está en marcha, las esperanzas de una vida mejor para las mujeres son cada vez menores".
Otro país donde ser mujer significa vivir en condiciones de total desigualdad es Afganistán. En este país las mismas tampoco pueden aspirar a obtener una razonable calidad de vida, ya que un 90% de ellas son analfabetas y en un 85% de los casos ni se les concede asistencia médica durante el parto. 
Si usted -que me lee- es mujer y nace en Ruanda (país que vivió un drama genocida en 1994) puede aspirar a hacer carrera política, según informa The Independent en el reportaje, pues casi la mitad de las sillas del parlamento y un tercio de los cargos ministeriales son ocupados por mujeres, siendo con diferencia el país con mayor porcentaje de mujeres parlamentarias en el mundo.
Para la oposición al régimen de Paul Kagame (actual Presidente del país, procesado por jueces en Francia y España por crímenes de genocidio, de guerra, de lesa humanidad y de terrorismo) "El régimen ruandés presenta a menudo a su Parlamento, con un 50% de mujeres, como signo de fomento del papel de las mujeres y del respeto hacia ellas. Sin embargo, continúa apoyando rebeliones en las que la mayoría de las víctimas son mujeres y niños, y durante las cuales la violación se utiliza como arma de guerra".
En este país el 77% de los jóvenes entre 15 y 24 años -independientemente de su sexo- sabe leer y escribir, según datos de UNICEF, inclusive la matriculación en primaria es superior en las niñas (97%) que en los niños (95%). Este porcentaje disminuye y cambia su tendencia a partir del inicio de los estudios de niveles superiores.
Para la fundadora de la organización Rwandan Women in Action, Norah Bagirinka, "La mujer en Ruanda está verdaderamente marcando la diferencia y eso se puede ver en el cortometraje "Dios duerme en Ruanda". Después del genocidio, las mujeres pasaron a ser el 70 por ciento de la población. Aun cuando no tenían la experiencia adecuada -cerca del 49 por ciento de las mujeres eran analfabetas-, empezaron en los niveles comunitarios y están logrando el cambio".
A pesar del terreno ganado en el campo político -en un país que lucha por salir de entre los considerados como menos desarrollados del mundo en cuanto a igualdad de oportunidades- la pobreza, violencia de género y VIH/sida amenazan a las ruandesas que intentan cerrar las heridas de un genocidio que las tuvo como blanco, y acabar con una tradición que pisotea sus derechos en la calle y en la casa. 

Pauline Nyiramasuhuko, testificando durante el juicio.
Pauline Nyiramasuhuko, exministra ruandesa de la Mujer, condenada a cadena perpetua por supervisar y ordenar el asesinato de Tutsis y permitir la violación de miles de niñas y mujeres en Ruanda durante la guerra de 1994 que acabó con la vida de más de 800.000 personas.